domingo, 11 de mayo de 2025

Movilización del paciente: importancia y técnicas

 La movilización de pacientes constituye una tarea esencial en la práctica enfermera, incide directamente en la seguridad, la autonomía, el bienestar físico y la prevención de complicaciones asociadas a la inmovilidad como pueden ser las úlceras por presión. Además, garantiza que los procedimientos se realicen en condiciones óptimas.

Importancia: debemos conocer y aplicar con precisión las técnicas de movilización para, entre otros: evitar lesiones, garantizar que el traslado del paciente se realice sin dolor, facilitar una correcta higiene postural en el paciente…

Normas generales que debemos seguir:

- Mantener la espalda recta, alineada con cuello y cabeza.

- Evitar torsiones del tronco: cambio de dirección acompañado con los pies.

- Utilizar nuestra fuerza de las piernas y muslos

- Flexionar ligeramente las rodillas para ampliar la base de sustentación.

- Dar uso de movimientos suaves, firmes y coordinados. 

- Preferiblemente empujar y deslizar

- Contar en voz alta si son dos personas para actuar de manera coordinada.


1. Paciente encamado no colaborador - dos personas: dos profesionales, uno a cada lado de la cama. Retiran la ropa de cama y almohada, colocan los brazos según les venga conveniente por el método elegido para levantar al paciente con cuidado hasta la posición deseada. 

2. Paciente encamado colaborador - una persona: un profesional, se coloca a la altura de la cadera del paciente, quien ayudará flexionando rodillas y planta de los pies firmemente en la cama. Con los brazos del profesional bajo su cadera, le indicamos que empuje con sus extremidades mientras le asistimos hacia la cabecera.

3. Sábana entremetida - dos personas: colocamos una sábana doblada desde los hombros hasta los muslos, enrollada en los laterales. Los dos profesionales, uno a cada lado, sujetan con firmeza y desplazan al paciente minimizando fricciones.



(colocación de la sábana)

Movilizaciones específicas:

- Giro lateral: desplazamos en primer lugar al paciente hacia el borde opuesto al que le giraremos, le colocamos las extremidades en la posición adecuada y nosotros con el hombro y cadera apoyados, realizamos el giro con precaución protegiendo zonas vulnerables. 

- Movilización lateral en la cama: situamos horizontalmente al paciente sin almohadas. Pasamos los brazos por debajo de cabeza y zona lumbar y realizamos un desplazamiento suave por partes, primero el tronco y luego la zona inferior del cuerpo.

(Movilización lateral en la cama)

- Sentar al paciente en el borde de la cama: en Fowler, sujetamos al paciente por hombros y cadera, girando su cuerpo y bajando sus piernas en un solo movimiento. Al sentarse le colocamos la bata y las zapatillas.


- Transferencia cama-silla de ruedas: la silla inmovilizada previamente y en un lugar cercano a la cama. El paciente se sienta en el borde, le ayudamos si lo necesita. Le sujetamos por la cintura, bloqueamos con la rodilla la pierna del paciente y en conjunto giramos hasta colocarlo en la silla con seguridad. 


La movilización del paciente no es una simple acción mecánica, sino un método técnico de los cuidados enfermeros. Requiere formación adecuada, coordinación y sensibilidad, de manera que podamos hacerla de forma segura sin riesgo a lesiones, cuidándonos tanto a nosotros como a nuestros pacientes. 

Para la redacción de este artículo recolectamos información de Movilización del paciente 



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