domingo, 27 de abril de 2025

OXIGENOTERAPIA

¿Qué es y para qué sirve la oxigenoterapia?

La oxigenoterapia es un tratamiento que consiste en administrar oxígeno suplementario a una concentración superior a la del aire ambiente (21%) con el fin de prevenir o corregir la hipoxemia (déficit de oxígeno en sangre) y, con ello, mejorar la oxigenación de los tejidos.

Se trata de una intervención habitual en entornos hospitalarios, especialmente en pacientes con patología respiratoria, cardiovascular o en situaciones agudas como insuficiencia respiratoria, neumonías, EPOC descompensado o postoperatorios. Aunque es una técnica sencilla desde el punto de vista mecánico, requiere criterio enfermero, control constante y conocimientos técnicos para ajustar el flujo, el dispositivo y la evaluación de la respuesta clínica del paciente. 

Objetivos de la técnica

Mejorar la oxigenación tisular
Corregir la hipoxemia
Disminuir el trabajo respiratorio
Prevenir complicaciones respiratorias graves

Material necesario
  • Fuente de oxígeno
  • Dispositivo para la administración de oxígeno 
  • Humidificador deshechable, si es preciso 
  • Conexiones.
  • Alargadera, si es preciso, para facilitar la movilidad del paciente.
  • Tubo en T en el caso de traqueotomía.
  • Guantes no estériles.

Tipos de sistemas de oxigenoterapia 

Sistemas de flujo bajo
Los sistemas de flujo bajo administran oxígeno a tasas de hasta 8 litros por minuto (l/min). En estos sistemas, el paciente recibe una mezcla variable de aire ambiente y oxígeno suplementario con cada inspiración. Esto se debe a que una parte del volumen inspirado proviene del aire ambiental, lo que provoca que la concentración de oxígeno varíe dependiendo de la respiración del paciente.

En el caso de los dispositivos con reservorio, la concentración de oxígeno que recibe el paciente suele ser mayor que en los sistemas sin reservorio, ya que la bolsa almacenará oxígeno extra. Sin embargo, la concentración sigue siendo variable debido a la mezcla con el aire ambiente, lo que implica que no se puede garantizar una FiO₂ constante.
  • Cánula nasal: es el sistema de uso más común. Requiere bajos flujos de oxígeno y alcanza una FiO₂ del 24-28 % con flujos de 1–2 l/min. Se suele usar en pacientes estables que pueden tolerar una concentración baja y no fija de oxígeno.
Ventajas: es más cómoda para el paciente, permite la comunicación y no necesita retirarse para comer.
Inconvenientes: las cánulas nasales con flujos superiores a 6 l/min no son bien toleradas, no son eficaces en pacientes que respiran por la boca, y la concentración de oxígeno puede variar dependiendo del patrón respiratorio y de las variables ventilatorias del paciente.
  • Máscara facial simple: se usa para flujos de oxígeno de 5–10 l/min, con una FiO₂ de entre 0,30 y 0,60 (es decir, entre un 30 % y un 60 % de oxígeno). Puede resultar incómoda para el paciente y además se puede utilizar en pacientes que respiran por la boca.
  • Máscara con bolsa reservorio (Sistema de recuperación del aire espirado, conocido como "re-respiración"): Alcanza una concentración muy alta de oxígeno. La bolsa reservorio tiene una capacidad de 750 cc y está conectada a la mascarilla mediante una válvula unidireccional que impide que entre gas espirado en la bolsa. Antes de colocar la mascarilla, se debe llenar la bolsa con oxígeno y ajustar correctamente el conjunto a la cara del paciente.

Sistemas de flujo alto

Los sistemas de flujo alto están diseñados para suministrar oxígeno a concentraciones más precisas y mayores, lo que es crucial cuando se requiere un control exacto de la FiO₂ (fracción de oxígeno inspirado). A diferencia de los sistemas de flujo bajo, estos sistemas aseguran que el paciente reciba una mezcla constante de oxígeno y aire ambiente, lo que hace que sean especialmente útiles en situaciones clínicas que requieren una atención más precisa.
  • Máscara tipo Venturi: es un sistema que aprovecha el efecto del mismo nombre, mediante el cual un flujo de oxígeno aumenta su velocidad al pasar por un estrechamiento, disminuyendo la presión en el recipiente y arrastrando aire ambiente que se mezcla con el oxígeno. De esta forma, se logra una administración de una FiO₂ fija. Según la regulación de los orificios de entrada de aire, se pueden alcanzar concentraciones que van desde el 24 % hasta el 50 %. Las máscaras son seguras y fáciles de usar, pero pueden causar al paciente sensación de claustrofobia. Las máscaras Venturi pueden ser sustituidas por cánulas nasales de bajo flujo (1-2 l/min) para conseguir los mismos niveles una vez que el paciente esté estable, siempre y cuando no tenga retención de CO₂
  • Máscara con aerosol: las máscaras faciales con aerosol, los collares de traqueostomía y las tiendas faciales funcionan de la misma manera, aunque la adaptación al paciente varía. La máscara con aerosol utiliza una mezcla de O₂, aire ambiente y agua para asegurar que la concentración de oxígeno tenga el grado de humedad adecuado.
  • Cánula transtraqueal: consiste en la implantación subcutánea, en la parte anterior del tórax, de un catéter que termina penetrando en la tráquea entre el segundo y tercer anillo traqueal. La sonda está conectada a un tubo de oxígeno de pequeño calibre.
  • Carpa de oxígeno: se utiliza en neonatos y lactantes. Consiste en una cámara de plástico transparente y rígida que se llena de oxígeno. Permite mantener la cabeza o el cuerpo del paciente en una atmósfera enriquecida con oxígeno.
Sistemas de oxigenoterapia 


Procedimiento

        1. Comprobar la identidad del paciente y preparar el material que se vaya a utilizar.

        2. Lavar las manos con agua y jabón o solución hidroalcohólica 

        3. Colocar el paciente en la posición adecuada. Dado que la oxigenación se reduce en la posición supina, los pacientes hipoxémicos que se encuentren conscientes deberían mantenerse en la posición mas elevada posible, salvo que exista contraindicación

        4. Comprobar la permeabilidad de la vía aérea. Si fuera necesario, aspirar las secreciones siguiendo el procedimiento correspondiente.

        5. Medir la frecuencia respiratoria.

        6. Valorar la coloración de la piel y de las mucosas.

        7. Conectar el caudalímetro a la fuente de oxígeno y, si es preciso, ajustar el frasco humidificador. Este se llenará hasta 2/3 de su capacidad con agua destilada estéril.

        8. Conectar un extremo de la alargadera al frasco humidificador y lo otro al dispositivo para administrar el oxígeno indicado. 

        9. Abrir el caudalímetro hasta conseguir el flujo de oxígeno prescrito y elevar la bolita del caudalímetro hasta el punto apropiado en la escala escalonada.

        10. Comprobar la efectividad del sistema.

        11. Se procederá según el dispositivo que se utilice: 

  • Cánula nasal
    • Pedirle al paciente que se suene la nariz
    • Cada una de las 2 sondas tiene que introducirse en una fosa nasal 
    • Pasar los tubos por encima de las orejas cara la barbilla y ajustarlo debajo de esta
    • Comprobar que no producen presiones ni molestias
  • Máscara simple
    • Situar la máscara sobre la nariz, la boca y el queso del paciente
    • Pasar la cinta elástica por detrás de la cabeza 
    • Adaptar la máscara a la cara del paciente pero sin hacer presión
  • Máscara tipo Venturi 
    • Colocar igual que la anterior. 
    • Seleccionar en el dispositivo de regulación de la concentración de O2 la FiO2 que se desea administrar. En este mismo dispositivo aparece indicado el flujo de O2 que se tiene que seleccionar en el caudalímetro para conseguir la FiO2 deseada.
  • Administración a través de traqueotomía
    • Colocar el dispositivo de administración de oxígeno para la traqueotomía
    • La máscara debe limpiarse cada 4 horas con agua, para evitar infección en el estoma 
  • Carpa de oxígeno (en pediatría)
    • Colocar la carpa cubriendo la cabeza del niño
    • Colocar el extremo del tubo de oxígeno dentro de la carpa y fijarlo a esta con esparadrapo
    • Abrir ligeramente las ventanas de la carpa para evitar la acumulación de CO2
    • Vigilar la aparición de humedad en la ropa del niño y cambiarla cuando sea preciso


miércoles, 23 de abril de 2025

Nutrición Parenteral

Para aquellos pacientes cuyo sistema digestivo está dañado o no funcional, y en quienes la nutrición enteral no es viable, la nutrición parenteral (NP) se convierte en una herramienta terapéutica fundamental. Este procedimiento permite cubrir las necesidades energéticas y mantener un estado nutricional adecuado mediante la administración de nutrientes por vía intravenosa. En este artículo se detalla el procedimiento a seguir, el material necesario, los aspectos clave a tener en cuenta así como la importancia de una técnica adecuada y una estricta higiene en su manejo.

 ¿Cuáles son los objetivos de esta nutrición?

El objetivo principal es garantizar una nutrición completa de aquellos pacientes que su sistema digestivo no permite la absorción de nutrientes. De esta forma, se asegura el aporte de nutrientes esenciales como lípidos, carbohidratos, proteínas, vitaminas y minerales.

Distintos tipos de vía:

Durante el procedimiento se pueden emplear dos tipos de vías de administración: vía periférica y vía central:

VÍA PERIFÉRICA
Se utiliza para la Nutrición Parenteral Periférica (NPP). Se administra generalmente en el antebrazo o la mano en una vena periférica. Se suele emplear en soluciones poco concentradas (osmolaridad menor a 800-900 mOsm/L) para evitar la irritación venosa y en pacientes que no tienen una desnutrición grave y que aún pueden recibir algo de nutrición por vía oral o enteral. Normalmente, el período de este tipo de nutrición es corto.

VENTAJAS

DESVENTAJAS

Más fácil y rápida de colocar.

Limitación en el aporte calórico y proteico.

Menor riesgo de complicaciones graves.

Puede irritar las venas si se usa por mucho tiempo.





VÍA CENTRAL
Se emplea para una Nutrición Parenteral Total o Central. Se administra mediante un catéter venoso central que se coloca en una vena de gran calibre (por ejemplo, la subclavia o la yugular interna). Las soluciones son más concentradas que en la vía periférica, permitiendo cubrir todas las necesidades y los pacientes que la necesitan son aquellos que no pueden alimentarse de otra manera   y en un largo plazo.

VENTAJASDESVENTAJAS
Permite una nutrición completaProcedimiento más invasivo
menor riesgo de tromboflebitis (inflamación de una vena junto con la inflamación de una vena)Mayor riesgo de complicaciones como infecciones del torrente  sanguíneo o  trombosis.

(Vía central empleada para la Nutrición Parenteral. Foto de: CURE MVID ASSOCIATION)

Material necesario:

- Accesorio para la canalización de la vía venosa
- Bomba de perfusión y sistema de bomba de perfusión 
- Bolsa de nutrición parenteral
-Soporte para la bomba de infusión 
- Solución antiséptica
- Paño estéril, gasas estériles y guantes estériles
- Guantes no estériles 
-Mascarilla
-Suero fisiológico (10 ml)
- Jeringa de 10 ml y aguja de carga
- Bioconector y esparadrapo
-Tapón con clorhexidina (para la limpieza del bioconector)

Procedimiento para la Administración de Nutrición Parenteral:
Esta práctica se realiza bajo condiciones asépticas, es decir, se realiza en un  entorno controlado para evitar la propagación de microorganismos. El procedimiento se puede dividir en: 

Preparación antes del procedimiento:
1. Verificar el material necesario. 
2. Realizar la higiene de manos. 
3. Colocar los guantes estériles. 

Preparación del paciente:
4. Presentarnos al paciente. 
5. Identificación del paciente (asegurar que es el paciente preguntando su nombre y apellidos) y proporcionar información sobre el procedimiento. 
6. Asegurar la intimidad del paciente. (correr las cortinas si es necesario).
7. Colocar al paciente en una posición cómoda y adecuada (lo mejor es sentado en cama ) 

Procedimiento clínico:
8. Comprobar la nutrición parenteral prescrita. verificar la fecha de preparación, la de caducidad, los detalles de la vía de administración (central o periférica).
9. Colocar el acceso venoso (en caso de que no esté colocado)
10. Purgar el sistema  y cubrir su exceso para evitar la contaminación con un tapón. 
11. Programar la bomba de infusión según la prescripción médica.
12.Establecer un campo estéril y preparar los materiales necesarios. 
13. Limpiar la luz del bioconector empleando una gasa estéril impregnada en antiséptico durante 15 segundos. 
14. Con una jeringa estéril conectar al bioconector.
15. Inyectar el suero suavemente. 
16. Conectar la bolsa de nutrición parenteral a la vía 
17. Proteger las conexiones con gasas impregnadas en antiséptico 
18. Fijarlas con esparadrapo.

Consideraciones de este procedimiento:

- Es necesario verificar la fecha de caducidad de las bolsas de nutrición parenteral. Se rechazan si tienen fugas. 
- No interrumpir la nutrición del paciente, puede provocar hipoglucemias, 
- Mantener las bolsas de NP en el frigorífico pero para su administración, asegurarse de que está a temperatura ambiente. 
- Evitar introducir otras soluciones (medicamentos) por la vía de administración de la Nutrición Parenteral para evitar reacciones.




La información fue recogida de los siguientes enlaces: Nutrición Parenteral y Guía proceso enfermero de la Nutrición Parenteral




martes, 22 de abril de 2025

RECOGIDA DE SANGRE VENOSA💉🧪

La recogida de muestras sanguíneas es una de las técnicas más habituales en el trabajo diario de enfermería, y a la vez, una de las más importantes. Aunque en apariencia puede parecer un procedimiento sencillo y rutinario, en realidad cumple una función clave en el proceso diagnóstico, terapéutico y de seguimiento del estado de salud de los pacientes.

Mediante el análisis de la sangre es posible obtener una amplia variedad de datos: desde un simple hemograma hasta estudios más complejos de función hepática, renal, hormonal, marcadores tumorales o estudios microbiológicos. La calidad de esos resultados, sin embargo, depende directamente de cómo se realice la recogida: una extracción mal realizada puede provocar errores analíticos, hemólisis, alteración de valores o incluso la necesidad de repetir el procedimiento, lo cual afecta tanto al paciente como al equipo sanitario.

Además, esta técnica no solo implica la extracción como tal, sino también la preparación del material, la elección del tubo adecuado, la correcta identificación de las muestras, el respeto por la bioseguridad y la trazabilidad del proceso. En muchos centros, la enfermería es la encargada principal de gestionar todas estas fases.

El objetivo es obtener sangre venosa para su análisis en laboratorio, asegurando una muestra válida y segura tanto para el paciente como para el profesional, respetando las normas de bioseguridad y garantizando resultados fiables.

Material necesario 

  • Guantes no estériles 
  • Etiquetas de identificación del paciente 
  • Volante de petición de analítica 
  • Gasas estériles 
  • Aguja de extracción o sistema Vacutainer 
  • Aguja palomilla de 21G 
  • Antiséptico 
  • Compresor 
  • Esparadrapo y/o apósitos 
  • Tubos de extracción
  • Contenedor para objetos punzantes 

Procedimiento  

1. Comprobar la identidad del paciente, de forma que sus datos corresponden con el volante de petición y las etiquetas que identificarán los tubos.
 
2. Preguntar si está en ayuno  
 
3. Colocar al paciente en la posición adecuada, bien sentado o en posición decúbito supino, con el brazo elegido en hiperextensión

4. Realizar la higiene de manos y ponerse los guantes no estériles 
 
5. Seleccionar la zona de punción tendiendo en cuenta el calibre de la vena 
  
6. Colocar el compresor 7-8 cm encima del lugar elegido para realizar la punción (tiempo no superior a 1 minuto) 
 
7. Pedir al paciente que mantenga el puño cerrado, si es posible   
 
8. Aplicar solución antiséptica en el lugar donde vamos a puncionar y dejar secar 
 
9. Puncionar la vena con un ángulo de 20º o 30º

10. Introducir los tubos de vacío en la campana siguiendo el orden recomendado 

11. Presionar el tubo con el pulgar hasta perforar el tapón del tubo, lo que permitirá fluir la sangre 

12. Aflojar el compresor durante el llenado de los tubos para evitar hemoconcentración 

13. Llenar los tubos hasta la marca indicadora 

14. Homogeneizar los tubos con anticoagulante (invirtiendo el tubo suavemente) inmediatamente después de la extracción

15. Pedir al paciente que abra el puño

16. Retirar el compresor 

17. Retirar el equipo de punción y desecharlo al contenedor de objetos punzantes 

18. Presionar la zona de punción con una gasa durante varios segundos y sujetar con esparadrapo, manteniendo el brazo extendido 

19. Identificar los tubos correctamente 

20. Quitar los guantes y realizar higiene de manos  


Extracción muestras sangre venosa

Tipos de tubos de extracción y sus usos 

Color

Aditivo

Usos principales

🟣 Morado

EDTA

Hemograma, frotis, grupo sanguíneo

🔵 Azul

Citrato de sodio

Coagulación (TP, TTPA, INR)

🟡 Amarillo

Gel separador + activador de coágulo

Serología, pruebas hormonales, bioquímica

🟢 Verde

Heparina

Gasometría, química especializada

🔴 Rojo

Ninguno o activador de coágulo

Bioquímica, serología

 Blanco (perlados)

EDTA + gel

Carga viral, PCR, biología molecular

 Negro / Gris

Oxalato y fluoruro

Glucosa, lactato

Errores frecuentes 

-  No invertir los tubos tras la extracción: cada tubo tiene un aditivo específico (anticoagulante, gel, activador del coágulo) que debe mezclarse con la sangre mediante inversiones suaves. Si este paso se omite o se realiza mal, pueden formarse coágulos que invaliden el análisis, especialmente en los tubos con EDTA o citrato.

- Hemólisis de la muestra: se produce cuando los glóbulos rojos se rompen, liberando su contenido en el plasma y alterando los resultados. Puede deberse a técnicas inadecuadas como el uso de agujas muy finas, presión excesiva con jeringa, agitación brusca o uso prolongado del torniquete.

- Muestra identificada de forma incorrecta: la etiqueta debe colocarse inmediatamente y en presencia del paciente, y debe incluir: nombre, apellidos, fecha de nacimiento, número de historia, fecha y hora de recogida. Una muestra mal identificada será descartada por el laboratorio. 





lunes, 21 de abril de 2025

Lavarse las manos salva vidas


Lavarse las manos es una acción que repetimos a diario sin detenernos a pensar en la verdadera importancia que tiene. Sin embargo, en el ámbito sanitario, este gesto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Las infecciones relacionadas con la atención sanitaria (IRAS) representan una amenaza persistente para los pacientes, y la higiene de manos puede ser clave para prevenirlas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado esta práctica como la medida más efectiva para evitar su transmisión, por lo que podemos preguntarnos ¿Por qué es tan importante y cómo y cuándo debemos realizarla?

Las manos del personal sanitario se ha considerado como el principal transmisor de microorganismos facilitando el contagio de IRAS. Durante la atención a los pacientes los microbios se pueden acumular en las manos de los profesionales facilitando la transmisión al entrar en contacto con un nuevo paciente e incrementando el riesgo sin una higiene adecuada. Estas enfermedades complican en un 5% y en un 10% las hospitalizaciones en países desarrollados y puede superar al 25% de pacientes hospitalizados en países no desarrollados afectando tanto la salud del paciente como los recursos del centro hospitalario. 

En países en vías de desarrollo, el acceso a instalaciones para lavarse las manos dentro de los propios centros de salud es muy limitado. Por ejemplo, en África Subsahariana carecen por completo de estos servicios:

(Gráfica del 2019 que muestran los pocos servicios de higiene en África Subsahariana, recogida de: UNICEF)

La higiene de manos puede llevarse a cabo por dos medios, con gel hidroalcohólico o un lavado con agua y jabón, variando su uso dependiendo del contexto y del estado de las manos del profesional. 


Uso de gel hidroalcohólico

Según la OMS, este método se debe de emplear en la mayoría de las situaciones clínicas, salvo que las manos estén visiblemente sucias. Entre sus ventajas encontramos que es una técnica más efectiva que el lavado de manos y más rápida, empleando un menor tiempo (20-30 segundos). Además, no necesita de secado de manos.

Pasos: 

1. Aplicar una cantidad suficiente de gel en la palma de la mano

2. Frotar la palma derecha contra el dorso de la mano izquierda, entrelazando los dedos, y luego al revés.

3. Frotar palmas entre sí con los dedos entrelazados.

4. Frotar el dorso de los dedos contra la palma opuesta, con los dedos entrelazados.

5. Frotar el pulgar derecho con la palma izquierda, con movimiento rotatorio y luego cambiar.

6. Frotar la punta de los dedos de una mano contra la palma de la otra, haciendo movimientos circulares.

Continuar el proceso hasta que el producto se evapore por completo (20-30 segundos)

(explicación del lavado con hidrogel. Foto de: pinterest  )


A continuación, un vídeo publicado por el SERGAS sobre el correcto lavado de manos: Vídeo explicativo del lavado de manos

Lavado con agua y jabón

Este método se emplea cuando las manos están visiblemente sucias o manchadas, ya sea por fluidos corporales o suciedad, o cuando hay un riesgo a la presencia de esporas. Este proceso tiene una duración entre 40-60 segundos. 

El proceso en ambos es similar. Tiene estos pasos:

1. Mojar las manos con agua.

2. Sin cerrar el grifo, aplicar suficiente jabón.

3. Frotar palmas entre sí. 

4. Frotar palma derecha contra dorso izquierdo y viceversa.

5. Frotar las palmas entre sí con los dedos entrelazados.

6. Frotar el dorso de los dedos contra la palma opuesta.

7. Frotar los pulgares con movimientos rotatorios.

8. Frotar la punta de los dedos sobre la palma opuesta.

9. Limpiar las muñecas

10. Enjaguar con agua.

11. Secar las manos con toalla desechable.

12. Cerrar el grifo empleando la misma toalla, evitando así tocarla directamente.


(Explicación lavado con agua y jabón. Foto de: pinterest)

La OMS propone un modelo organizado para lavarse las manos en cinco situaciones en la práctica de los profesionales sanitarios, denominado "Cinco Momentos para la Higiene de las Manos" como una guía con el objetivo de minimizar el contagio de las IAAS.

Los cinco momentos son:

1. Antes del contacto con el paciente: para evitar la transmisión con el entorno o al paciente. Por ejemplo: al tomar signos vitales

2.  Antes de realizar una tarea limpia o aséptica: evitar introducir gérmenes en zonas del cuerpo del paciente. Por ejemplo: manipulación de catéteres.

3. Después del riesgo de explosión a fluidos corporales (justo después de entrar en contacto con sangre o fluidos): el objetivo es proteger al profesional y parar la propagación en otros pacientes. Por ejemplo: después de cambiar una venda.

4. Después del contacto con el paciente: el objetivo es evitar que se transporten los microorganismos de uno de los pacientes a otros. Por ejemplo: tras cambiar de posición a un paciente.

5. Después del contacto con el entorno del paciente: es necesario lavarse las manos tras tocar objetos o superficies del entorno del paciente a pesar de no haberlo tocado directamente porque podría estar contaminada con microorganismos del paciente. Por ejemplo: al tocar la cama del paciente.



(Los 5 momentos de limpieza de manos. Foto de: Manual técnico de referencia para profesionales sanitarios.) 

Integrar el hábito de la higiene de manos tiene suma importancia que salva vidas y no se debe sustituir por la colocación de guantes (antes y después de ponerlos sigue siendo imprescindible el lavado de manos). Es responsabilidad de todos garantizar una buena protección frente a la transmisión de los microorganismos y mediante esta acción es una manera simple  y sencilla de conseguirlo.



La información de este archivo se recogió de: Manual técnico de referencia para la higiene de manos 



CONTROL HEMODINÁMICO

TOMA CONTROL HEMODINÁMICO

 En este manual en la página 159 está el procedimiento de control de la hemodinámica: TA, TC, Oximetría, Pulso y Respiración.

https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/70159/1/2016_Mena_etal_Cuidados-basicos-de-enfermeria.pdf


domingo, 20 de abril de 2025

Actuación ante una persona en socorro: guía completa de valoración, RCP y uso del DESA

La situación de encontrarse a alguien inconsciente en la calle puede dar lugar a angustia, pero es muy importante saber la manera correcta de actuación, ya que puede salvar una vida. Así, la actuación inmediata de las personas que se encuentran en esa situación marca la diferencia en las tasas de supervivencia.

El protocolo de actuación completo consta de tres partes: valoración inicial, iniciación de la RCP y uso del DESA.

1.  Determinar la seguridad del entorno: antes de ayudar, valora si el lugar es seguro tanto para ti como para la persona afectada: comprobación de riesgos (tráfico, incendios…). Si se encuentra en un lugar, poco seguro no actúes hasta que sí lo sea.





2.Comprobar si la persona responde: tras asegurar el entorno, acércate a la víctima y sacúdela por los hombros y háblale fuerte, observando si produce algún movimiento o reacción en la persona. Si no responde, actúa como si estuviera inconsciente



3. Pide ayuda y solicita un DESA: Si estás solo con la persona llama al 112 en manos libres y sigue las instrucciones. Si hay más personas alrededor pide que una de ellas llame inmediatamente y diga: persona inconsciente, iniciamos maniobras de RCP y solicitamos un DESA.




4. Preocúpate de abrir la vía aérea: con la persona afectada, tumbada, boca arriba, inclinamos suavemente la cabeza hacia atrás y levantamos el mentón para despejar la vía aérea (Maniobra Frente-mentón).

Si respira, coloca a la persona en posición lateral de seguridad.

5. Tras valorar la respiración, si nos encontramos con una persona que no respira o respira de manera anormal, iniciamos de manera inmediata las maniobras de RCP.

RCP:

a.     Colocar el talón de una de tus manos en el centro del pecho. Y la otra encima entrelazando los dedos.

b.     Comenzamos compresiones con fuerza y rapidez al ritmo de 100-120 compresiones por minuto.

c.     En cuanto a la profundidad entre 5-6 cm

d.    Consideraciones:  no interrumpas la RCP hasta que llegue el DESA, la persona se despierte o llegue el personal sanitario




Compresiones y ventilaciones:  combinación de 30 compresiones + 2 ventilaciones (respiración boca boca). Para ventilar tienes que taparle la nariz hacer un sello boca boca y soplar hasta que consigas elevar su pecho.








6. Uso del DESA: en cuanto llegue, tienes que encenderlo y seguir las instrucciones de voz del aparato, estas son:

·      Colocar los electrodos uno debajo de la clavícula derecha y el otro del costado izquierdo bajo la axila

·      No toques a la víctima mientras que analiza el ritmo. 

·     Si el DESA recomienda descarga: asegúrate de que nadie toca la víctima, gritando, todos fuera, pulsar el botón de descarga e iniciar después de la descarga RCP otra vez.



Para la redacción de este artículo se aportó información de Uso del Desa en / pasos y Situaciones de riesgo 



Mediciones de la temperatura corporal

La toma de constantes vitales es uno de los procedimientos más básicos y a la vez más cruciales dentro de la práctica enfermera. A través de...