El vendaje es una de las prácticas fundamentales de la práctica enfermera. Es una manera hábil de garantizar una mejor recuperación y prevenir complicaciones causadas por inmovilizaciones mal aplicadas. esta técnica ha perdurado en la humanidad desde mucho tiempo atrás (así lo demuestra Grecia y Egipto).
¿Qué es un vendaje y para qué se aplica?
Se trata del método por el cual envolvemos una parte del cuerpo con el objetivo de proteger una lesión en la piel, inmovilizar una estructura rota o ejercer comprensión para evitar hemorragias. Además de fijar apósitos y férulas.
Tipos de técnica de vendajes y sus usos: el Manual de Vendajes distingue diversos tipos:
Vendaje en vuelta circular: empleado para iniciar o terminar un vendaje, fijar un apósito o contener hemorragias de pequeño tamaño.
Vendaje en vuelta en espiral: se emplea cubriendo largas zonas y uniformes del cuerpo, por ejemplo, el muslo o el antebrazo.
Vendaje en vuelta en espiga: aplicada en donde la forma anatómica varía, por ejemplo, codo o rodilla.
3. Continua así, alternando subidas y bajadas formando un patrón en v.
4. Asegúrate que las vueltas se cruzan en el centro de la articulación.
Vendaje en vuelta recurrente: es la técnica perfecta para vendajes en zonas irregulares o extremidades pequeñas. Vuelta en ocho: recomendable para articulaciones móviles como tobillos.
2. Cruza la venda en forma de 8 sobre la articulación
3. Sube y baja de manera alterna alrededor de la articulación.
Por cada vuelta ajusta ligeramente la tensión para evitar el corte de circulación.
4. Finaliza con vendaje circular para fijar.
Detalles a tener en cuenta en todas las técnicas: