Las precauciones de aislamiento conforman una medida esencial para prevenir la transmisión de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) siendo estas una de las principales causas de mortalidad en los centros hospitalarios. Para su prevención, los profesionales enfermeros cuentan con un papel fundamental mediante la correcta aplicación de las precauciones de aislamiento.
Tipos de aislamientos:
Precauciones estándar: este tipo de precauciones se aplican en todos los pacientes independientemente de la patología que presenten:
- Higiene de manos
- Uso de guantes
- Uso de bata y mascarilla (cuando es posible el contacto con fluidos o salpicaduras)
- Uso cuidadoso con prácticas punzantes (por ejemplo, no encapuchar la aguja tras su uso)
Precauciones basadas en el mecanismo de transmisión:
- Aislamiento de contacto: se aplica cuando la transmisión de los microorganismos se da por contacto directo con el paciente o indirecto (superficies u objetos). Por ejemplo, heridas infectadas. Las medidas principales son: uso de guantes y bata en la estancia del paciente,
- Aislamiento de gotas: se emplea cuando el microorganismo se puede transmitir por gotas al hablar, toser o estornudar. Por ejemplo, con enfermedades como la gripe. Se emplean mascarillas quirúrgicas, mascarillas y bata. Es recomendado que el paciente tenga una habitación individual o compartida con alguien con la misma patología.
-Aislamiento respiratorio: tiene lugar si la transmisión es debido a aerosoles (gotas muy pequeñas que pueden permanecer en el aire). Es necesario el uso de mascarillas FFP2 o FFP3 y guantes. Es recomendado que el paciente tenga una habitación individual o compartida con alguien con la misma patología.
Consideraciones especiales:
En pediatría, se requiere una adaptación debido a la susceptibilidad de los menores y el contacto cercano, por lo que es necesario reforzar la vigilancia y la educación sanitaria no solo a profesionales sino que también a pacientes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario