jueves, 1 de mayo de 2025

Prevención de Infecciones: Higiene bucal e higiene ocular.

Mantener una buena higiene es un paso fundamental para la prevención de enfermedades, para garantizar el bienestar y una mejor calidad de vida. Dos aspectos esenciales en este ámbito son la higiene bucal y ocular. A continuación, exploramos estas dos técnicas, su importancia y los pasos a seguir para su correcta ejecución.

Higiene bucal: el principal objetivo de esta técnica es mantener la boca limpia y saludable, de manera que consigamos prevenir enfermedades como caries, gingivitis… y además prevenir el mal aliento. 

Técnica: es fundamental que sigamos los siguientes pasos:

1. Preparación: primero nos lavamos las manos y a continuación preparamos el material necesario: guantes desechables, gasas estériles, agua y solución antiséptica (si es necesaria)

2. Colocación del paciente: le pedimos al paciente que se siente o recueste en una posición que le resulte cómoda. Si no puede colaborar, lo colocamos de lado o semi Fowler para prevenir aspiraciones.

3. Limpieza:
- Nos colocamos los guantes
- Envolvemos una gasa estéril en el cepillo
- La humedecemos en agua o solución antiséptica
- Limpiamos las encías (desde la encía hasta el diente), la lengua, las caras internas de los pómulos y los dientes. 
- En el caso de prótesis dentales, las retiramos y limpiamos por separado y las volvemos a colocar.

4. Enjuague: si el paciente puede colaborar, pedirle que enjuague con agua o enjuague bucal y que escupa. Si no puede, solo retiramos los restos con gasas.

5. Para finalizar: retiramos los guantes, lavamos las manos y tiramos en un contenedor el material usado.

(Limpieza de cavidad oral)

Higiene de ojos: debemos seguir los siguientes pasos:

1. Lavado de manos y adquisición del material: primero nos lavamos las manos y después reunimos el material: guantes, gasas estériles, solución salina y un recipiente.

2. Preparación del paciente: nos colocamos los guantes y le explicamos el procedimiento. Le pedimos que colabore y se ponga en una posición cómoda, semidesnatado o acostado con la cabeza girada hacia el lado opuesto del ojo que vamos a limpiar.

3. Limpieza: humedecemos la gasa, limpiamos desde el ángulo interno (lagrimal) hacia el externo. Para cada ojo usamos dos gasas distintas (una para cada párpado).

4. Finalización: secamos suavemente si es necesario y retiramos los guantes y el material utilizado. 
(limpieza párpado)

Estas dos técnicas tienen gran importancia en personas hospitalizadas, con movilidad reducida o en etapas postoperatorias. La correcta ejecución no solo mejora el confort del paciente, sino que previene complicaciones importantes y mejora la recuperación.


Para la redacción de este artículo hemos obtenido información de Higiene bucal e Higiene ocular 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mediciones de la temperatura corporal

La toma de constantes vitales es uno de los procedimientos más básicos y a la vez más cruciales dentro de la práctica enfermera. A través de...